Puerto Toro: La comunidad más austral del mundo

0 2229

Fundado en 1892 como centro administrativo en representación del Gobierno chileno, Puerto Toro recibe cada vez más visitantes y turistas nacionales y extranjeros

Un día maravilloso nos dio la bienvenida en la ciudad más austral del mundo. Nada hacía recordar que estábamos en una de las zonas más extremas de Chile y del planeta. El sol abrazaba el calmo canal Beagle, mientras abordábamos el Ferry Yaghan, recién inaugurado y que se manifiesta imponente frente al nuevo terminal portuario, también inaugurado hace poco, por el propio Presidente Sebastián Piñera, y que permite concretar la integración con las localidades más apartadas del país, la conectividad y la comunicación.

8.30 en punto, el Yaghan realiza maniobras para dirigir el viaje rumbo a Puerto Toro, el verdadero poblado más austral del globo, que hace poco cumplió 119 años, y donde nos esperan solo unas cuantas personas.
El viaje de 2 horas aproximadamente, resulta fascinante para cualquier amante de la naturaleza, y la tranquilidad que puede ofrecer uno de los últimos lugares prístinos que alberga la tierra.

Durante el trayecto es posible apreciar la más variada fauna y flora nativa de la región, ideal para quienes van preparados con una buena cámara fotográfica.

En medio del canal, pudimos ver los restos de una embarcación correspondiente al buque Logos, que cumplía funciones como biblioteca flotante y misionero, y que naufragó a fines de los años 80.

El viaje es breve y cómodo gracias a las modernas instalaciones del Ferry, que permite realizar un viaje con tranquilidad y apreciar el paisaje en todo su esplendor. En esta ocasión, nos acompañaban gran cantidad de pasajeros, entre pobladores y turistas extranjeros, junto a funcionarios públicos que periódicamente llevan servicios a la comunidad de Puerto Toro, como el caso del camión recolector de basura, que llega hasta Toro una vez al mes para llevarse los residuos de la localidad; la empresa de agua que llega hasta el lugar para realizar mantención a sus instalaciones; empresas contratistas que realizan obras de reparación o construcción, o el caso del Gobernador de la Provincia Antártica, Nelson Cárcamo, quien viajó para saludar a la comunidad del puerto con motivo de las fiestas de fin de año, y llevarle algunos obsequios.

Ya en el lugar, el recibimiento es especial. Los pocos habitantes que quedan en el pueblo, salen al encuentro de la embarcación y sus pasajeros con alegría y amabilidad, saludando a todos, conocidos y extraños.
En Puerto Toro es posible encontrar un retén de Carabineros con un grupo de funcionarios que realizan tareas de frontera, junto con prestar apoyo a la comunidad frente a cualquier tipo de eventualidad. En la zona también vive un funcionario de la Armada de Chile con su grupo familiar, que cumple funciones de alcalde de mar, regulando la actividad marítima de embarcaciones pesqueras y turísticas.

Una escuela recibe a unos pocos niños y niñas a cargo de una profesora. El resto de la población corresponde a familias de esforzados pescadores que recalan en el puerto durante la temporada alta de extracción de centolla, o cuando el tiempo no acompaña la navegación.

El recorrido por el lugar, invita a conectarse con lo más íntimo de la naturaleza y su entorno, generando una nueva mirada sobre la importancia de la protección y cuidado del medio ambiente y las zonas vírgenes, reforzando un turismo sustentable y responsable.

Hasta hace un año, Puerto Toro solo era un lugar para el resguardarse del mal tiempo durante el viaje a Cabo de Hornos o la Antártica. En la actualidad, el poblado más austral del mundo comienza a recibir cada vez más turistas y visitantes, convirtiéndose en destino turístico, con el aliciente de contar con una embarcación que cubre todas las necesidades.

Fiebre del oro y soberanía

A fines de 1800, surge entre las autoridades del Gobierno chileno, un cambio de rumbo y actitud, tendiente a fomentar e impulsar el poblamiento en el área del canal Beagle. Es el entonces Gobernador Daniel Briceño, quien propone fundar una pequeña colonia administrativa con una sub delegación en la Isla Navarino. El interés de Briceño, respondía al auge de la explotación aurífera en la zona.

Solo entre los meses de julio a septiembre, llegaban a la isla Lenox, 15 embarcaciones, transportando 424 pasajeros, en 1892.

En ese mismo año, asume como Gobernador, Manuel Señoret, Capitán de Navío, y Subsecretario de Marina, quien es llamado a asumir este nuevo rol administrativo en Magallanes. Es en esta nueva función, donde Señoret logra concretar los deseos de su antecesor, y del propio Gobierno; intensificar la presencia nacional y optimizar el proceso de colonización en la región.

El 1º de noviembre de 1892, el Gobernador Señoret, se embarca en la corbeta Magallanes con destino al sur. Más al sur. En su travesía, lo acompañan el Capitán Ramiro Silva, y un destacamento policial, compuesto por un Sargento, un Cabo, y 8 Policías.

El único punto favorable para establecer su base administrativa, es Puerto Toro, conocido así, por el vapor “Toro”, desde hace tres años antes. Hasta entonces, el lugar era conocido como Afluruwaia.

El 26 de noviembre, el Gobernador daba cuenta al Supremo Gobierno de la Fundación del poblado más Austral del mundo, confirmada bajo Decreto Supremo Nº 4.407, constituyéndose rápidamente en centro demográfico de servicios del litoral oriental de la isla Navarino, y de las islas Pícton, Lenox y Nueva.

Al Gobernador Señoret, se le adjudica la promoción y chilenización y colonización de las islas australes, con espíritu incansable y visión clara del porvenir de la región, y asegurar la presencia y pertenencia nacional del territorio nacional en esta alejada y extrema zona.

Sin embargo, hay quienes también responsabilizan a Señoret de permitir en exceso la presencia de colonos, y de permitir abusos y maltratos hacia los indígenas, por parte de quienes resultaban adjudicatarios de terrenos para su explotación.

En la actualidad, Puerto Toro acoge a un centenar de personas, entre civiles, pescadores, docentes, y carabineros y marinos que habitan junto a sus familias.

Posteado en: http://www.elpinguino.com

Tagged with:

Reportajes Similares