Cinco panoramas en Torres del Paine

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Aunque el incendio acabó con trece mil hectáreas de este Parque Nacional y el olor a quemado aún se siente, esta zona protegida y sus alrededores regalan suficientes razones para volver.

TREKKING AL GLACIAR

El carpintero magallánico golpea fuerte los árboles con su pico. Vuela de una lenga a un ñirre, golpea y, cuando parece darse cuenta de que está siendo observado, se pierde del lente de las cámaras.El carpintero magallánico nos acompaña mientras hacemos la caminata hacia el lago Grey, una agradable ruta que va por el medio de un bosque que protege del viento y del sol, y que cada cierto tiempo permite entrever el destino: el emblemático glaciar Grey, que está al fondo del lago y que parece estar cubierto por un manto blanco. La vista es hermosa: cerca de la orilla del lago flotan grandes pedazos de hielo, del porte de una van. El lago que bordea al glaciar, además, está cruzado por una franja de arena, una pasarela natural que lo divide por la mitad y que los visitantes pueden recorrer. Por eso, mucho más tarde, ya en la terraza del Hotel Lago Grey, que tiene una vista envidiable hacia el glaciar y sus alrededores, uno podrá ver cómo la gente que llega a este lugar pareciera estar caminando sobre el agua.Dato: La caminata es autoguiada (y gratis), pero el Hotel Lago Grey tiene varias excursiones propias. Tel. (61) 712 191;www.lagogrey.cl

LA MEJOR VISTA

El río Paine es el principal afluente del Lago del Toro, y las aguas de éste desembocan en el río Serrano. Este lago es además el mayor del Parque Torres del Paine, con 202 kilómetros cuadrados, una estadística que sólo se aprecia mejor desde la cima de un cerro. En el hotel Tierra Patagonia hacen un circuito de trekking de dos horas, empinado al principio, pero que aun así no requiere tener un estado físico especialmente destacado. Eso sí, no es muy recomendable para personas que tengan algo de vértigo. La razón es simple: mientras avanzamos, hay un tramo en que se debe pasar por un angosto camino de piedra donde es fácil olvidarse de la vista panorámica, para sentir que la tierra se lo podría tragar al primer resbalón.Ya de vuelta en el hotel, puede recomponer el cuerpo en el spa, mejor aún con un trago mientras mira lo que podría ser su próximo destino: la poco conocida cordillera Baguales.Dato: El Tierra Patagonia es un hotel all inclusive, y eso considera también actividades como este trekking. Un programa de dos noches cuesta 1.300 dólares. Tel. (02) 263 0606; www.tierrapatagonia.com

TIERRA DE PIONEROS

Víctor Sharp tiene 21 años, es puntarenense y guía de la cabalgata que realizamos por los campos de la familia Eberhard para llegar a la Laguna de los Toros, el más atractivo de los circuitos que se puede hacer en la Estancia Consuelo, a sólo veinte minutos de Puerto Natales.En caballos mansos pero con temperamento, nos internamos por el fiordo Eberhard, bordeamos el canal Señoret, y seguimos por bosques para salir hacia unos pastizales. Con la cálida luz de las siete de la tarde, subimos y bajamos una colina hasta llegar a un paisaje tan silencioso como hermoso, la Laguna de los Toros, donde estos animales pastan tranquilos, se ven taguas nadando y, al fondo, se levanta el cerro Prat, al que Víctor Sharp llama “el meteorólogo” porque -explica- cuando las nubes tapan su cima, seguro llueve. De regreso a la estancia, los descendientes del alemán Hermann Eberhard, uno de los pioneros en la colonización de esta zona, esperan con un suculento asado de cordero al palo.Dato: La cabalgata de dos horas cuesta 22 mil pesos por persona; cel. (09) 9903 8048; www.estanciatravel.com. Puerto Consuelo está a 23 kilómetros de Puerto Natales; cel. (09) 9380 1080; www.fiordoeberhard.com tel. (61) 415 940; www.agunsapatagonia.cl

CABALGATA Y NATACIÓN

A siete kilómetros del ingreso al Parque Torres del Paine está Valle Serrano, en una curva muy marcada del río Serrano. Desde ahí, la vista a las Torres es espléndida, especialmente si se mira al amanecer o atardecer (que en esta época ocurre hacia las cuatro de la mañana y diez de la noche, respectivamente).Olmen es un baqueano que bordea los cuarenta años. Es de pocas palabras. Su cara -curtida por el sol- es dura, agrietada, y contrasta con la amabilidad que transmiten sus transparentes ojos azules. Olmen espera con los caballos ensillados para empezar un circuito que bordea el mismo río Serrano, y avanza entre pastizales donde es fácil dar con fauna salvaje. Esta vez alcanzamos a ver dos zorros culpeo. Al galope, tratamos de acercarnos y, curiosamente, los animales no arrancan sino hasta que estamos casi encima. Cuando los días están bonitos y el calor acompaña -no es extraño en esta época-, Olmen sugiere sacar la montura del caballo y meterse (jinete y caballo, juntos) al agua para nadar en el Serrano. Antes de volver, en esto sí que es recomendable hacerle caso a Olmen: recolectar hojas de hierbabuena, que crecen en las orillas del río. De regreso, podrá usarlas para que le preparen un mojito en el Hotel Cabañas del Paine.Dato: en Cabañas del Paine hay programas de dos noches, con desayuno y comida buffet por 115 mil pesos por persona; la cabalgata cuesta 20 mil pesos. Tel. (02) 889 1138; www.cabanasdelpaine.cl

EL MÁS GRANDE

Desde el muelle de Puerto Natales, a las ocho de la mañana, salen los barcos que hacen recorridos hacia los glaciares Balmaceda y Serrano, que son parte del Parque Nacional Bernardo O’Higgins: el más grande de Chile, con 3,5 millones de hectáreas y que -aun así- sigue estando algo opacado por la fama de su parque vecino, el Torres del Paine.Salimos en uno de esos barcos, el Agunsa -una nave moderna, con salón vip, guías bilingües y para 150 personas-, que se interna por el canal Señoret, haciendo breves escalas frente a sitios como el Muro de los Cormoranes, repleto de estas aves, o la cascada de Los Cóndores, que tiene 150 metros y donde es fácil ver cóndores en sobrevuelo. Al fondo del canal, como si fuera una gran alfombra, aparece el primer objetivo del viaje: el intenso azul del glaciar Balmaceda.Aquí el barco se detiene y tenemos suerte: de pronto suena algo parecido a un trueno, seguido de un crujido como si estuvieran partiendo una sandía gigante. Es un bloque azul del porte de una casa que se desmorona como en cámara lenta. Esta linda escena es en realidad el síntoma de un problema: con cada caída de hielo, el glaciar retrocede. Ya lleva 450 metros en los últimos 16 años. Algo similar sucede con el glaciar Serrano, que es la última parada del recorrido. Entre el Serrano y el canal hay una laguna que se ha formado con los deshielos. En esta escala se pueden hacer dos caminatas. La primera, de cinco minutos, llega a un mirador desde donde se tiene vista completa de la laguna, el glaciar y el bosque. La otra, de veinte minutos, bordea la laguna para tomar un sendero fácil que llega a los pies del glaciar.Dato: Este circuito, en temporada alta, cuesta 69 mil pesos por persona e incluye almuerzo. Tel. (61) 415 940; www.agunsapatagonia.cl

EL GLACIAR BALMACEDA ES UNO DE LOS ÍCONOS DE ESTE PARQUE.

Comienza a caer la tarde, el viento refresca y los colores de los picos de las Torres son en tonos naranja y rosados. Es la hora en que la recepción del Hotel Las Torres se llena. A pasos de ahí está el bar, donde hay buenas cervezas, tragos, pero también un pequeño gran placer: el chocolate caliente. Mejor si lo toma aprovechando la vista que hay desde este hotel. A metros hay una huerta y una pequeña cabaña de piedra. En la huerta los huéspedes pueden elegir la verdura que comerán más tarde. En la cabaña se guardan unas cincuenta piernas de jamón que llevan años preparándose.Dato: El Hotel Las Torres está en el Parque Nacional; tel. (61) 617 450; www.lastorres.comMama RosaAl caminar por la orilla del canal Señoret, en Puerto Natales, tendrá vistas de las montañas, fiordos y de los cisnes de cuello negro que nadan de un lado a otro. También podrá ver mucho de esto desde una de las mesas del restorán Mama Rosa, del hotel Índigo, que está a pasos del muelle, en la esquina con la calle Ladrilleros. Un sitio moderno con una carta acotada que asegura que en su cocina se concentran por hacer muy bien esos pocos platos. Un infalible: los ostiones a la parmesana (7.500 pesos).Ladrilleros 105; tel. (061) 413 609; www.indigopatagonia.com

Posteado en: http://diario.elmercurio.com

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