Aventuras en Futaleufú

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La fumarola del volcán Chaitén quedó atrás y este verano Futaleufú vuelve a brillar con sus naturales atractivos de siempre. Aquí, una guía para aprovechar al máximo el epicentro de la aventura y la adrenalina de la Patagonia Norte.

Si alguna vez probó y le gustó el rafting en el Maipo, cerca de Santiago, o el Trancura, en Pucón, entonces en el Futaleufú encontrará el siguiente nivel que andaba buscando. Uno de los mejores ríos del mundo para los descensos en balsa, con aguas de intenso color azul, producto del deshielo de los glaciares. Por cierto, el agua es muy fría, pero eso se sobrelleva bien gracias al hermoso paisaje que se ve en el clásico recorrido «Puente-Puente».

Con rápidos clase 3, 4 y hasta «4 Plus», en los ocho kilómetros de recorrido destacan el paso por los rápidos Mundaca y Cóndor, en los que queda claro por qué el rafting en el Futaleufú es, sin contrapeso, la excursión estrella de la zona.

Pese al caudal del río, lo mejor es que ésta excursión es apta incluso para personas sin experiencia previa

Dato: De unas cuatro horas en total, tomando en cuenta los traslados, la empresa Patagonia Elements ofrece el tramo «Puente-Puente» por 45.000 pesos por persona (mínimo 4 y máximo 6 pasajeros). Cel (09) 7499 0296; www.patagoniaelements.com

COMO UN BAQUEANO

Don Roberto San Martín es baqueano de tomo y lomo. Tímido al comienzo, se nota que el turismo es algo nuevo en su vida, casi por completo dedicada a su ganado y las labores en su campo del sector norte de Futa. Sin embargo, a medida que pasan los minutos, San Martín se va soltando y, poco a poco, se convierte en un guía inigualable para contar de primera mano cómo era vivir en la zona hace más de 60 años.

San Martín ofrece desde sencillas cabalgatas de un par de horas hasta excursiones de varios días por los hermosos alrededores del pueblo. Una opción rápida y atractiva es el paseo hasta la famosa Piedra del Águila. Es una excursión de poco más de tres horas ida y vuelta, apta para novicios, que se interna por un solitario valle para luego llegar a la Piedra del Águila. Con lagunas, ríos, bosques, cumbres chilenas y argentinas a la vista, la panorámica es sencillamente espectacular.

Dato: Roberto San Martín cobra 18.000 pesos por persona por la cabalgata a la Piedra del Águila. Cel. (09) 9466 2922.

PEDALEO SOLITARIO

Hay muchas soluciones para esquivar a los turistas que llegan en verano a Futa. La primera y más clásica es pedalear por los valles que rodean al pueblo: bastan 10 minutos para pasear por caminos poco transitados y contemplar paisajes sin más compañía que la de los compañeros. Para ciclistas con práctica semanal, la mejor opción es un circuito de 4 horas que bordea el río Espolón, luego sube y baja una montaña (los menos duchos estarán obligados a bajar de la bicicleta), retoma el margen del Espolón y cruza el río Futaleufú por un hermoso puente colgante que obliga a detener la marcha para registrar en fotos ese momento. Ese punto es, más o menos, la mitad del camino, así que viene bien para un descanso y luego enfrentar el sinuoso camino que sube y baja lomas en el sector de Las Escalas, donde el Futaleufú muestra su faceta más turbulenta: a más de 300 metros de distancia, el sonido del río atemoriza a cualquiera. Después de eso, sólo resta dar el último esfuerzo para pedalear los 30 minutos hasta el centro del pueblo.

Dato: Esta y otras rutas se pueden realizar con Turismo Fortius, que cobra 33.000 pesos por persona (mínimo 2 viajeros, con guía y merienda) por la ruta aquí descrita. Tel. (065) 721 497; turismofortius@gmail.com

PARAÍSO DE LA PESCA

Dicen que en el sector El Límite, a un par de kilómetros de la frontera con Argentina, están las mejores aguas para pescar de toda la zona. Justo ahí, entre cumbres nevadas y junto al mismísimo río Futaleufú, vive Néstor Beltrán, gran pescador y mejor persona, dedicado hoy al fly fishing luego de una década como guía de rafting.

Nacido y criado ahí mismo, Beltrán conoce el Futaleufú como pocos, y con esa experiencia es que lleva a pescar a sus clientes -en su mayoría extranjeros- y siempre resulta bien: los visitantes vuelven con la satisfacción de haber atrapado una decena de truchas arcoiris y fario. ¿El récord? Un estadounidense de Montana que en un día atrapó -y soltó, por si las dudas- 75 peces.

La mejor forma de rematar un día de pesca es, por cierto, con un asado de cordero al palo en el quincho junto a la casa de Beltrán con vista al río.

Dato: Con bote incluido, Néstor Beltrán ofrece salidas de pesca diarias desde 75.000 pesos por persona. Cel. (09) 8589 0969; nestorbel_14@hotmail.com

VIDA DE CAMPO

Muy lejos, en el sector Las Escalas, Benedicto Diocarets -más conocido como «Don Beni»- vivía tranquilo, casi como un ermitaño hasta el día en que un gringo perdido llegó pidiendo techo porque lo había pillado la noche. Después de ese hecho fortuito, y gracias a los comentarios del gringo, Don Beni se dio cuenta de que su entorno y estilo de vida sencilla podrían ser interesantes para los turistas y, poco a poco, comenzó a recibir gente. Primero fue una pieza y un catre con mantas que él mismo tejía, luego sus cazuelas de gallina preparadas exclusivamente con productos de su casa y hoy todo un día de actividades, que incluyen desde alimentar a las aves hasta aprender a hilar. Ideal para ir en familia, los niños pueden aprender a ordeñar, sobre la crianza de conejos y cerdos y todo el resto de las actividades de campo.

Dato: En el sector Las Escalas, el Hospedaje Rural Los Tres Amigos tiene alojamiento desde 10.000 pesos por persona; almuerzos desde 8.000. Cel. (09) 9420 9594.

RÍO FAMILIAR

Enceguecidos por la fama del caudaloso Futaleufú, pocos llegan a la zona sabiendo que hay otro río soñado para descensos en rafting, kayak o «duckys». El río, por cierto, se llama Espolón y los mentados duckys son embarcaciones inflables similares a los kayaks, pero abiertos, lo que hace más fácil escapar en caso de voltearse en un rápido: para novatos con arrojo se trata de una aventura más que recomendable.

Afluente del Futaleufú, el río Espolón se caracteriza por su intenso color azul y, sobre todo, por la tranquilidad de sus aguas, cualidad que lo convierte en la mejor opción para aventuras en familia. Con rápidos clase 2 -versus los 4 y hasta 5 del «Futa»-, el rafting parte con media hora de navegación tranquila. Luego, el paseo gana en adrenalina cuando la balsa arremete contra once rápidos que incluyen a los famosos La Ola, Tocullón y Remolinos.

Dato: Cóndor Fu se especializa en el río Espolón, donde hace bajadas en rafting y duckys desde 20.000 pesos por persona. Cel. (09) 9952 0574; www.condorfu.cl


Posteado en: http://diario.elmercurio.com

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